¿Te ha tocado dar vueltas por ahí como una peonza? ¿Tienes más especialidades acreditadas de las que puedes recordar? ¿Conoces pueblos y ciudades de CyL? ¿Tu coche tiene más de 150.000 kilómetros? ¿Te jode que echen sal en las carreteras cuando no nieva ni va a nevar? ¿Tiras con media jornada y te han puesto un horario de mierda? Pues a lo mejor te interesa leer esto. Bueno, o no, pero da igual, yo lo pongo de todas formas.
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miércoles, 29 de agosto de 2012

Tres canciones para una verbena IV

Retomo esta sección musical. Hoy me ha salido sureña, entre sevillana y granaína. Son canciones para sonreír mientras recuerdo que tengo una verbena pendiente.




Los Evangelistas. Serrana de Pepe el de la Matrona. Poesía


Grupo de Expertos Sol y Nieve. Blues de chillando en un cubo. Una letra interesante de la que firmaría estrofas enteras, y otras no. Firmaría las que son pa bien, claro.


Sr. Chinarro. Tímidos. No hace falta que la comente, creo.




martes, 24 de julio de 2012

Me lo pasé fetén fetén


Estar de vuelta a la tierra de origen siempre es conflictivo, sobre todo cuando se lleva mucho tiempo fuera. Tengo que reconocer que en general me parece bien que haga sol y la temperatura sea agradable, pero el problema es que en Asturias 24 grados y ni una nube, además de ser raro, mata a cualquiera por la puta humedad, así que tiendo, paradójicamente, a quedarme en casa, recuperando el tiempo perdido en algunos campos entre los que no se encuentra el sueño. De hecho estoy más insomne que nunca, acostándome a altas horas y viendo que no hay nadie más con la luz encendida en los pisos de los alrededores. Ventajas de tener vacaciones un poco más largas que el resto de trabajadores, pienso. Será jodido volver a acostumbrarse a madrugar, pero todavía queda tiempo.

No obstante, que nadie piense que estoy todo el día encerrado porque, no sé si lamentablemente o no, tengo compromisos sociales que cubrir que me obligan a salir por el portal en obras, tragar una buena ración de polvo y ponerme a pensar que, nada más llegar a la esquina, estaré sudando a chorros. No llega a ser a lo cubano, pero casi... Este mediodía descubrí el secreto para superarlo: caminar despacio, relajadamente, no entrar en los sitios atropellado y disfrutar de las putas cuestas, si es posible, sin prisa. Consejos vendo y para mí no tengo, dirá alguien, pero bueno, estamos en ello.

Cual horda invasora sedienta de sangre y saqueo (menos lobos, chaval), a mediados de la semana pasada crucé las montañas para volver a CyL. Fue genial, iba a un concierto y a verla y fue genial todo. No digo más al respecto, pero de la que iba para allá, solo en el cocherito leré, con la música puesta y el aire acondicionado a tope, intentando no sobarme por esas carreteras tan rectas, me dio por pensar en que hay alguna razón por la cual con determinadas canciones nos ponemos las pilas, nos las sabemos de memoria, nos ponemos a cantarlas a voz en grito e incluso nos adelantamos a la propia música y hacemos casi nuestra propia versión, que válgame cristo si nos estuviera grabando alguien, mientras que hay otras canciones que te sabes igualmente de memoria pero que, por razones desconocidas, te pasan más desapercibidas en algún momento, aunque te encuentres tarareándolas porque las tienes grabadas a fuego. Igual no me estoy explicando bien y hay quien piensa que estoy en proceso de descomposición mental, o que el nivel de tontería al que estoy llegando empieza a ser preocupante, pero bueno, ye lo que hay.

Claro, la cuestión es que no estoy diciendo que haya unas canciones que siempre cantas y otras que no, sino que pienso que hay momentos en los que unas pegan más que otras, que por tu propio estado de ánimo te afectan más o te pasan más desapercibidas, en todo caso siempre dejando una buena parte de neuronas en activo, las suficientes como para que, cuando te das cuenta y vuelves al modo consciente, veas que estás en pleno entone de una frase o un estribillo de los que sabes que no olvidarás en la puta vida. Son cosas diferentes.

A ver, realmente no me hace falta que nadie me explique la razón por la que pasa esto. Tengo miles de canciones en el coche y hay momentos en los que prefiero unas más que otras, fundamentalmente porque hay veces que me siento contento y otras triste, unas veces animado y otras en un pozo de mierda, y así unas pegan y otras no, según el momento, pero todas son parte de la vida de uno, todas son retales de un momento en que sentiste algo, bueno o malo,y por lo tanto todas son dignas de tener en cuenta. No creo que descubra nada nuevo, estoy hablando de un tema tan personal, tan subjetivo, que seguramente habrá quien diga que lo que pongo le parece palabrería. Nadie dijo que este blog fuera nada serio, es todo lo serio que se puede ser un martes a las 1.34 de la madrugada y echándola de menos. Ofuscación o desorden mental... a saber, pero aquí sigo.

 








domingo, 24 de junio de 2012

Canciones para una verbena IV


Hoy tiene que ser breve por narices. Mañana tengo cosas que hacer y el hecho de que haya llegado relativamente pronto a casa no significa que no tenga que aprovechar para descansar y para tratar de dormir un poco, así que nadie se ofenda si el texto de esta noche no cumple las expectativas.

Nuevamente vengo de una verbena, en esta ocasión en la zona sur, y con hoguera incluida. He escrito un deseo en un papelito y lo he tirado al fuego a ver si se cumple. No es que yo crea mucho en este tipo de cosas pero realmente me apetece pensar en la posibilidad de que el deseo se pueda cumplir; dicen que si se dice el deseo, éste no se cumple, así que no me extiendo mucho más al respecto, pero sí que puedo decir que tiene que ver con una mujer, con ella. Podría haber deseado ganar la lotería o que me tocara la quiniela, o que me den un trabajo fijo o sacar las oposiciones la próxima vez pero no, tiene que ver con cuestiones sentimentales y no me importa en absoluto reconocerlo.

Para esta noche había hecho una promesa a alguien muy importante y la he cumplido. Me alegra infinito haberlo hecho porque:
a)me apetecía mucho hacerlo.
b)demuestra interés.
c)permite ver que uno no es como lo pintan las imágenes distorsionadas.

Me apetece mucho irme para la cama y ver alguna película alegre y sin muchas pretensiones. Últimamente estoy un poco en ese plan y me encanta. No me apetecen análisis sesudos sobre cosas que no lo son tanto, porque al fin y al cabo las cosas, en general, son bastante sencillas y darle excesivas vueltas puede ser contraproducente.

Por eso voy a colgar algunas canciones para esa verbena que sigo teniendo en mi cabeza y que tal vez no interese a ninguna asociación de vecinos, pero me da igual. Estas canciones son para mi verbena particular con ella. Esta vez son canciones de hace unos años, pero no tantos.



Mi vida va bien. Patrullero Mancuso. Sí, ellos también lo leyeron y por eso nos caemos bien.


Pon tu mente al sol. El Niño Gusano. Sergio, por qué te fuiste y nos dejaste sin canciones raras.


Joaquín el necio. Albert Pla. Porque sí, y porque pega pa una verbena.




Bola extra. Bobby Brown. Frank Zappa. Ese bigote y ese estribillo...




viernes, 15 de junio de 2012

Three songs for a Dark Verbena




Pues resulta que leyendo el otro día a Diana Aller un comentario sobre el pelo de Robert Smith me vinieron a la cabeza muchas canciones de The Cure que hacía tiempo que no escuchaba. Por cierto, muy recomendables Diana Aller y The Cure, cada uno en lo suyo, eso sí, porque no quiero ni pensar cómo será el blog del sr. Smith y no conozco el grado de conocimiento de Diana en cuanto a composición musical.




La cuestión es que esta noche, en una nueva edición de “Fiestas Populares en Barrios y Barriadas, su programa para no desfallecer en Ávila”, tenemos verbena en el Barrio de San Antonio, y como a veces esto parece el juego de la oca, pues tiro porque me toca y repito entrada cancionera, pero esta vez con una pequeña variación y una reflexión: ¿se puede concebir una verbena de góticos?



Vale, igual The Cure no son del todo góticos, pero ya que estamos mantengo la pregunta. ¿Es concebible una verbena de góticos? No sé qué os diga, yo lo veo jodido, porque pienso que es una cosa un poco contradictoria lo que yo entiendo por verbena y lo que a lo mejor entiende un gótico, y no digamos ya un emo, que a veces se mezclan...



En todo caso ¿cómo se combina lo que supuestamente es alegría de vivir representada en canciones y farolillos, con una angustia existencial agobiante y un gusto rayano en la sordidez por el maquillaje, el cardado y la laca/gomina? Nunca he visto bailar a un gótico, ni a un emo, pero tal vez hagan como las parejas de jubilados en las verbenas, con parsimonia pero sentimiento. Y además, como es de noche, pues pa qué quieres más, todo ahí negro negro, como el alma de Claire Afterlom (por cierto, un saludo para Fernando, a ver cuándo nos vemos hombre).



Yo es que soy más de la integración intercultural e intergeneracional. Tengo ganas de ver a un gótico bailando con una señora del club de macramé de ésas que piensan que está mal que su nieto lleve más maquillaje que ella en sus años mozos, y por eso me ha dado esta vez por seleccionar tres canciones de The Cure que no son precisamente de las más oscuras (bueno Lullaby, sí, no nos engañemos), sino de las que Robert escribía cuando se tomaba el diazepam con el colacao de las mañanas. Imagino que ahora tomará hierbas raras y no le harán falta los ansiolíticos, pero eso lo sabrá él. No quiero malmeter.



A ver, pero yo también digo que si te encuentras con noticias como ésta, es normal que te dé por los ansiolíticos, las drogas duras o qué sé yo que yo que sé, porque el mundo está fatal. Qué fuerrt.




viernes, 18 de mayo de 2012

Nos ocupamos del mar



No hay mucho más que añadir a esta canción. La última estrofa es, posiblemente, una de las más bonitas que se hayan escrito/cantado nunca. Para qué voy a hablar yo cuando hay otros que lo expresan mejor...

sábado, 12 de mayo de 2012

Tres canciones para una verbena III

El interino errante madruga un poco porque tiene cosas que hacer. Tal vez sea por eso que estoy como con la hora cambiada y en el otro lado del océano, pero recuerdo que esta verbena la tengo en la cabeza y a quién le importa, ¿no?


Alberto Merlo. Milonga del peón de campo. Contarlo no es como vivirlo.


Alfredo Zitarrosa. Candombe del olvido. Uruguay también duele.


Larbanois y Carrero. Zumba que zumba. "El cantar no es no más abrir la boca", ni el hablar, añado yo.


Me tengo que ir. Otro día sigo.

viernes, 11 de mayo de 2012

Juno casi en junio

Esta tarde voy a ir a ver Juno otra vez. La ponen en pantalla grande y gratis, así que no se puede desaprovechar la oportunidad. Al final va a ser verdad que Ávila no está tan mal...



Me apetece volver a verla y me apetece, entre otras cosas, porque es una película que me genera cierta sensación de tranquilidad. Yo no sé si es por los playeros de Ellen Page o por la cinta del pelo de Michael Cera, pero acabas de verla y estás contento, y eso es suficiente para hoy.

Aparte de la historia, tiene una banda sonora muy interesante y, de hecho, uno de los motivos por los que este interino errante recuerda con cariño esta película es por esta escena


"I don't see what anyone can see in anyone else but you". "No sé lo que los demás pueden ver en otras personas que no son tú". Es toda una declaración de amor, y además suena bonito.

La versión completa es de Moldy Peaches y es ésta


Cosas como ésta hacen que todo merezca la pena. Y además todo tiene solución, hasta los problemones más gordos, ya lo dice Juno.

Me voy a comer.  

I'm in love with how you feel

lunes, 7 de mayo de 2012

Que reste-t-il de nos amours?


 
Ce soir le vent qui frappe à ma porte
Me parle des amours mortes
Devant le feu qui s'éteint
Ce soir c'est une chanson d'automne
Dans la maison qui frissonne
Et je pense aux jours lointains.

Que reste-t-il de nos amours
Que reste-t-il de ces beaux jours
Une photo vieille photo de ma jeunesse
Que reste-t-il des billets doux
Des mois d'avril des rendez-vous
Un souvenirs qui me poursuit sans cesse
Bonheur fané cheveux au vent
Baisers volés
Rêves mouvants
Que reste-t-il de tout cela
Dites-le-moi
Un petit village
Un vieux clocher
Un paysage
Si bien caché
Et dans un nuage
Le cher visage
De mon passé.

Le mots, le mots tndres qu'on murmure
Les caresses les plus pures
Les serments au fond des bois
Les fleurs qu'on retrouve dans un livre
Dont le parfum vous envire
Se sont envolés pourquoi?



Hoy sólo esto. Es de Charles Trenet y es preciosa. Como... vos

sábado, 5 de mayo de 2012

Three songs for a verbena vol. 1


Como resulta que me estoy dando cuenta de que gran parte de las canciones que me gustan están en el idioma raro éste que hablan habitualmente en zonas como Benidorm o Magaluf, he decidido que voy a crear una sección especial para las canciones de la verbena pero en gringo.

Vaya, realmente no quiero mentir. Que soy un friki, joer. Se trata en el fondo de una distinción que me apetece hacer en base a la asunción o no del sistema métrico decimal. Lo que Napoleón no consiguió, no lo voy a cambiar yo ahora, amigos y amigas.

Esto viene al caso porque no hace mucho me contaron una anécdota divertida. Al parecer, en ciertas zonas del Levante durante las guerras carlistas, las hordas reaccionarias atacaban a las tropas liberales al grito de “¡Abajo el sistema métrico decimal!”. Yo siempre he sido más bien anti-carlista, en todos los sentidos, pero ese grito de guerra me parece realmente un hallazgo que se debería aplicar más, y que hoy podríamos actualizar enviando a un hombre-bomba contra la sede de Microsoft al grito de “¡Abajo el sistema binario!”. Es ir en contra de la historia, pero por lo menos queda digno.

Las tres de hoy, que es noche de jarana, dicen:


The Pogues. Fiesta. Había que empezar con ésta sí o sí.



Suede. Animal Nitrate. Brett Anderson, al principio eras tan así...



Happy Mondays. Step on. Shaun Ryder, tú que ibas tan de macho por la vida...



Ale, que este interino errante, por raro que parezca, no se va de copas, sino a ver una gran película. Casi seguro que mañana hable de ella.

jueves, 3 de mayo de 2012

Tres canciones para una verbena II

Lo prometido es deuda, y como para muchos hoy es día de verbena, pues toca colocar tres nuevas piezas que jamás saldrán en las fiestas del barrio, pero sí en las de mi barrio mental.


La Bien Querida. De momento abril. Por todas esas cosas que a veces no se dicen hasta que ya no tiene arreglo.


Jean Ferrat. Ma môme. Amor proletario, sencillo y honesto.




Pet Shop Boys. Always on my mind. Clasicazo, la cante quien la cante porque se nota que lo sienten.


A quien vaya de verbena: a pasarlo bien si es posible. Y si no, a intentar pasarlo bien. Qué carajo.


lunes, 30 de abril de 2012

Tres canciones para una verbena I


Me gustan las verbenas y estos días hay verbenas por las fiestas de los barrios de Ávila. Supongo que me pasaré por la de San José Obrero, me han invitado. Mañana es Primero de Mayo y no la quiero liar mucho, pero es que no se puede pasar la noche en casa cuando hay farolillos y discotecas móviles por ahí. Creo que en el fondo lo que busco es algo como esto:


(Los únicos que no se divierten son los novios)

O como esto:


(¿Quién no se divertiría en esta plaza?)

No son exactamente verbenas, pero una verbena tiene que ser así, creo yo. Así, decido que voy a abrir una nueva sección en este blog que se va a titular como se titula esta entrada. Iré poniendo, de tres en tres, las canciones que creo que nunca faltarían en la verbena particular de este interino errante. Sin mucho orden, según me vayan viniendo. Hoy pongo las tres primeras.



Control Machete. Amnesia. O cuando la versión supera con mucho al original.




France Gall. Poupée de cire, poupée de son. Eurovisión también puede regalar joyas.



Madredeus. O pastor. Para el final de una verbena tranquila bailando agarrao.

lunes, 16 de abril de 2012

Vuelta al cole musical


Y ya estamos de vuelta. El interino errante ha errado todo lo posible en estos días y regresa al teclado en medio de un frío de la hostia y un viento del copón. Tengo entendido que la red casi se para ante mi ausencia, normal si es una cajita como ésta. En todo caso, no garantizo que mis entradas futuras vayan a ser mucho más interesantes que las anteriores. Hoy toca seguir con la música del ordenata, para que nadie me acuse de olvidarme del asunto, pero para acotar voy a hacerlo únicamente de la F a la K, y así no aburro demasiado.

No obstante, antes de empezar, tengo que confesar que tengo realmente ganas de madrugar mañana lunes. No es coña. Siempre que entro a primera hora coincido un instante, me cruzo, con dos gemelos, tendrán 6 años o así, que me caen la hostia de simpáticos. No sé, van los dos tan tranquilos, arrastrando sus mochilas-perrín, mirando uno pa otro de una manera que me recuerda a la copa de Rubin desde el primer día que me fijé en ellos. Sonríen, y eso es raro yendo pal colegio a primera hora de la mañana, y por eso me alegran el día, o por lo menos la entrada mañanera.

A lo que iba, que hoy vuelve a tocar música. Ahora mismo estoy oyendo a un grupo que, al parecer, estará en Ávila el miércoles (día raro) y que no tiene mala pinta. Garaje-punk-rock germano, ya veremos qué tal. Por ahora no están mal. Los del Carpe tienen que quitarse la espinita de los jevis del otro día, yo lo comprendo, pero puestos a traer a unos alemanes podían haberse enrollao y haber contactado con el agente de Rammstein (por cierto, el otro día conocí a un tipo que es igual que el cantante) o con el de mi queridísima Nina Hagen, o con el de Die Ärzte. No olvido que Alemania también ha dado cositas como los Scorpions, Helloween y Tokyo Hotel (argh!), pero no me voy a meter con nadie en particular hoy, así que no diré más.

El otro día había acabado por la D, con un bonus track de Family. Como Family se merece más de una canción, así que propongo ésta, que fue la primera suya que oí y que me enganchó irremediablemente. Recuerdo las conversaciones con el amigo que me la pasó, en cassette, y los muchos conciertos a los que fuimos juntos. Espero que le vaya bien en la vida en estos momentos, hace mucho que no hablamos.

En la G tenemos a un hombre de los Balcanes que suele llevar traje blanco cuando actúa, y que responde al nombre de Goran Bregovic. Me cuesta elegir una para poner. Últimamente estoy flipao con Venzinadiko, que realmente es de la griega Alkistis Protopsalti, pero me apetece cambiar y poner otra... caprichos que tiene uno. La música balcánica, si existe un genérico que se pueda llamar así me resulta en general alegre y recia, como de “te voy a pegar un tiro pero sonriendo”. Recuerdo cuando cerca del Adriático se empeñaban en que rompiera los vasos de chupito después de cada trago, una pena que entonces no hubiera pistolas en el bar, porque hubiéramos acabado sonriendo mucho y pegando muchos tiros, y ésa sí que sería una buena historia para contar. En definitiva, los Balcanes también son hombres con bigote, mujeres curiosas, idiomas raros, alcoholes chungos, vinos malos, mucho tabaco, cordero y cantar a voces, y todo mola.

El Grupo de Expertos SolyNieve no son Los Planetas, pero se les parecen mucho, debe ser por la voz. Como a Los Planetas les dio por el rollo volver a las raíces, pues si no querías taza, taza y media, pero el resultado está de puta madre. El Blues chillando en un cubo o Dime, son ideales para quienes tienen problemas de corazón, Por qué no te largas de aquí estaría bien para los que ya los han tenido, y gordos, y Claro y meridiano para quienes los quieren tener. ¿En qué grupo está un servidor? Eso merecería otra entrada completa, o dos o tres, y no es plan.

Por la H tengo un disco sin grupo. Como está puesto sólo el título sale ahí, es Hermanos Carnales de Surfin' Bichos. Enormes, geniales, brutales, una alegría que el hermano de un colega me dejara otra cassette con este disco grabao (ya éramos piratas antes de Internet, sí señor). Todas molan, pero Ella y yo me resulta especialmente memorable de vez en cuando.

Las curiosidades del alfabeto son así, detrás de Hermanos Carnales viene IS, de Istochnikov, que resulta ser el grupo de la señora de Fernando Alfaro. Dadas la circunstancias, me hacen bastante gracia los títulos como Ella duerme la siesta o No lo entendéis o Y hablar pero creo que pega más El mejor olor, que me trae gratos recuerdos y sensaciones.

Iván Ferreiro es un caso aparte. No había escuchado mucho de él en solitario, pero recientemente alguien importante me dejó un disco y me encantó. Igual me influyen otras cosas, pero esta canción la tengo muchas veces en la cabeza....

Julieta Venegas es una simpática. Me cae bien, aunque me gustaba más cuando llevaba las cejas a lo Frida Kahlo, y que yo sepa no se va a morir pronto ni tiene dramas personales que la empujen al suicidio. Es mexicana, los mexicanos no se suicidan porque tienen tequila, tacos, burritos y enchiladas, y así se pueden afrontar los problemas mucho mejor. Pongo un clásico porque no me parece que haga falta frikear cuando todo se dice así de bien.

Y termino, el amigo Kevin Johansen fue una alegría de encuentro. Así como es, cuervil y chupado, argentino, cómo no, e interesante, cantando canciones que me ponen de buen humor en general. Como me parece que en breve me tocará cocinar, pongo Guacamole, que debería abrir todos los programas del canal Cocina (otro día hablaré de Jamie Oliver, le debo una entrada).

Otro día más. Ahora voy a prepararme para ver a los gemelinos mochileros.

sábado, 31 de marzo de 2012

Canciones de amor prohibido


Vaya día más así. Y eso que tenía todos los ingredientes para ser bueno bueno. Es sábado, otra vez con sol, quedan un par de días para las vacaciones, este finde no pensaba coger el puñetero coche, iba a verla... pero oye, al final pasa no sé qué (sí sé qué) y te quedas así un poco como fuera de juego, un poco sin saber dónde estás.

Estoy escuchando a Bambino porque me ayuda a pensar. Siempre me llamó la atención la intensidad de las canciones que canta. Para mí es un valor la intensidad. Seguro que hay gente que se reiría si leyera esto, pero es verdad. Si hay que amar u odiar, tiene que ser del todo. Igual que si hay que matarse no se puede uno tirar desde un primero. Porque entonces lo que pasa es que se odia, se ama o se tienen impulsos suicidas a medias. Y a medias no mola. Y ése podría ser el resumen de las canciones de este hombre.

Sí, tiene toda la pinta que esta entrada de hoy va a ir sobre música y canciones, así que prepárense porque puede salir cualquier cosa. Si eso, lo hablamos al final. Voy a hacer una sesión para un blog, toma ya. ¿Será un strip-tease musical, como decía un profesor que tuve? Qué sé yo que yo qué sé.

Acabo de decidir que el strip-tease lo voy a hacer por orden de carpetas según están en el ordenador, que no sigue otro orden que el alfabético. Y es que resulta que empezando está Bambino, no porque no tenga discos con la A, sino porque empieza con un “11” y entonces se pone por delante. Después tengo una carpeta con nombre de mujer grabado para una mujer que se llama igual que la carpeta, pero como es recopilatorio de otras cosas, no lo voy a usar. Luego tengo a Amy Winehouse, que era una tía que me caía bien sin conocerla, yo creo que también porque lo vivía todo un poco intensamente. Pobre tía, tardaron bien poco en echarse encima los oportunistas. Si yo palmo pronto, afortunadamente no tengo nada de lo que alguien se pueda aprovechar, porque este blog no da pasta ni la va a dar. Como mucho podrían vender mis órganos, pero la mayoría están un poco gastados y no sé si los querría alguien. De todo el disco éste, la mejor canción es Tears dry on their own. No hay debate, mezcla lo que tiene que mezclar, el estribillo me sube el ánimo aunque la canción sea triste. Las lágrimas se suelen secar por su cuenta, qué puta gran verdad.

Luego viene Banda Express. Dije que esto podía ser raro, el que avisa no es traidor. Poca gente sabe que me encanta la música cuartetera. Un día le puse este disco a un moderno, o que va de ello (se compraba música con el iTunes) y la expresión de su cara hizo un poema. No pareció un poema, HIZO un poema, creo que un haiku del estilo “esta cara de estreñimiento no es por comer chocolate”. A lo que iba, Banda Express, igual que el potro Rodrigo y otros muchos tocan esto que viene a ser como el merengue argentino. Perreta y populachero, que es como molan las cosas. Pues éstos tienen una pila de canciones interesantes y divertidas, de entre ellas hoy toca “La condena” (de ésta no hay vídeo), que es un tema como la mayoría, de mala suerte en el amor. Vaya raro...

Bernardo Vázquez es el siguiente. Este tío tiene una evolución bastante interesante. Los primeros discos meten miedo. Son de otra época y para un público muy concreto. Los tengo en el coche. Los pongo a tope cuando entro en urbanizaciones, para que se acojonen los vecinos. Pero estas bulerías se salen. Mi destino, se titula. Y cómo no, de amor.

Venga, sin vergüenza, el siguiente es la banda sonora de Sor Yeyé. Toma moreno. Y con este disco tengo un dilema. Tiene canciones que son auténticamente una bomba de relojería por lo reaccionario. En el fondo toda la película es ultra-reaccionaria, pero como muchas de esa época, y de la nuestra. Pero bueno, el dilema es sobre quién canta mejor “Ya me voy”, Hilda Aguirre o Estela Núñez. El dilema no lo voy a resolver en la puta vida, pero aquí queda por si alguien quiere opinar.

Carlitos Berlanga me pide paso. Joder, otro que mira que me caía bien y lo jodió el hígado. Tiene tantas canciones para recordar que casi me parece sacrilegio poner una sólo (sí, me paso por el forro lo que diga la RAE). Noches entre rejas es un temazo. Sinceramente, pensé que era un friki cuando se la puse a varias personas diferentes y a ninguna les entusiasmó. Cierto que algunas no tienen criterio musical, ni sensibilidad, ni nada que las hiciera merecedoras de escucharla, pero joder, ¿a quién no le mola un violín bien puesto? ¿En qué puto mundo vivimos? Creo que en el fondo mi obsesión con esta canción viene de que me evoca muchas cosas, resume tan bien tantas partes de tantas noches...

Chucho es otro crack. El amigo Alfaro lleva un carrerón que sólo los tontos son incapaces de apreciar. Bueno, los tontos o los que piensan que las canciones tienen que tener frasecillas de dos líneas y luego repetirlas. Pues como Chucho tiene tantas canciones también, vuelvo a pecar y elijo una nada más, Gran Angular, seguramente no saldrá en ningún recopilatorio de ésos que hace RockDeLux pero creo que sí pega hoy aquí.

Cooper, o Los Flechazos, tanto monta, tiene una canción que se titula igual que la mujer del disco con nombre de mujer. Curiosamente, esa canción con nombre de carpeta con nombre de mujer no está en la carpeta con nombre de mujer. Es fácil de explicar, la canción no me gusta mucho. El círculo polar podría ser un gran jit si no fuera porque jit se escribe con h. Particularmente, soy más de Los Flechazos, no me preguntéis por qué. Yo creo que es porque los vi en directo el día antes del primer examen de la carrera y el examen me salió bien. O sea Alejandrito, que eres como un talismán. Eso no te lo habrán dicho nunca, pero no te lo tomes como que quiero ligar ¿eh?

Como no quiero ser un chapa de la de dios, voy a dejarlo en la “c”. Y el último de la “c” es Cristóbal Repetto. Un tango para acabar, qué irónico en tantos sentidos. Algún día haré una entrada específica sobre tango, que como todo el mundo sabe tiene mucho que ver con la vida del interino errante. Si en este país escuchásemos más tangos, habría menos gilipollas. Lo digo convencido. No es que en Argentina no haya gilipollas, que seguro que los hay, pero es que aquí día tras día te encuentras cada cosa que dan ganas de salir con un cuchillo e imitar a Patrick Bateman. Nuestra cita es de esas canciones que impiden que saque el cuchillo. Ésta la buscáis.

Acabo ya, me voy a verla, aunque sea desde lejos. Pero dejo un bonus track de lujo, cómo no, y un enlace para frikis